El agua es vida
El agua es el manantial de la vida. Desde hace miles de años el agua ha sido para todos los pueblos vida, salud, pureza y bienestar.
Como elemento natural, el agua es la base de toda existencia terrestre. Personas, animales y plantas está hechas de agua y a su vez la necesitan para si crecimiento y bienestar.
El cuerpo está compuesto por 70% agua, la sangre hasta un 90%. Además el agua puede, por su estructura cristalina, recoger información y transmitirla (principio homeopático).
Por esta razón el agua es una gran fuerza natural. Tiene una efecto purificador y renovador. Nutritivo y curativo. Tranquilizador y relajador.
Ya hace 5.000 años, los maestros taoístas en China estudiaban la naturaleza, el medioambiente y el cambio del ser humano. Esta ciencia se llama Feng-Shui (viento y agua).
Desde entonces se eligen lugares y se disponen estancias, de tal manera que la salud y el bienestar tengan el suficiente soporte.
Una fuente o un humidificador una estancia acerca la naturaleza a su hogar, y es responsable de una atmósfera relajante y vivaz, atrayendo la armonía, la suerte y el bienestar.
De las fuentes salen impulsos vivos y frescos. Consiguen obtener en hogares y oficinas un clima sano, asimismo actúan como objetos decorativos y garantizan un aire calido y fresco.
Este ambiente de bienestar surge por la iotización del aire, un efecto natural, el cuál con el agua en movimiento en la naturaleza (saltos, cascadas, a orillas del mar) produce una fuente de ionización negativa.Pues cuando el agua choca y la gota se divide, la parte más volátil del agua, que es la que se respira, queda cargada negativamente.
La ionización negativa del aire, nos brinda reposo, relajación y mayor energía. Esto se debe a que los iones negativos reducen el tenor de una hormona: la Serotonina, llamada por los médicos "la hormona del stress".
Por lo tanto, una fuente produce iones negativos, tan importantes en núcleos urbanos, puesto que es ahí donde se encuentra un exceso de iones positivos a causa de la contaminación atmosférica. Se establece así una estabilidad de la humedad (aconsejada por los médicos 45-55%) disminuyendo la sequedad de la piel y aumentando la inmunidad en el cuerpo.
En resumen, una fuente en nuestro hogar o lugar de trabajo, supone un añadido a nuestra calidad de vida. |